lunes, 12 de agosto de 2013

LA CALIDAD DE LAS UNIVERSIDADES PARTICULARES

'Cojean' en calidad universidades
Reforma | Por Sonia del Valle

En México, sólo 19 de las mil 264 Instituciones de Educación Superior (IES) privadas ofrecen servicios educativos de alta calidad.
Además, 749 cumplen únicamente los requisitos mínimos para el otorgamiento del Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) federal, es decir, tienen un plantel, programas de estudios y maestros, revela el portal Aseguramiento de la Calidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
La dependencia realizó el primer ejercicio para evaluar la calidad de los servicios que prestan las IES privadas, pero sólo el 80 por ciento accedió a proporcionar información sobre matrícula, colegiaturas, profesorado, programas acreditados, becas otorgadas, acervos bibliográficos, programas de investigación y vinculación con el sector productivo.
"No debería ser aceptable por parte de la SEP una omisión. La SEP es una autoridad educativa, y no es una referencia, tiene en sus manos la atribución de que las IPES sean transparentes y rindan cuentas", criticó Roberto Rodríguez, investigador de la UNAM.
"Debería cerrar esas instituciones, pues ofrecen un servicio público por el cual deben rendir cuentas", dijo en entrevista.
La Secretaría estableció 133 indicadores para evaluar el nivel de compromiso de las instituciones privadas de educación superior con la calidad de los servicios que ofrecen, y fijó cinco niveles de calidad: Liderazgo (5), Calidad Total (4), Control (3), Planeación (2) y Requisitos (1).
De acuerdo con los resultados, sólo 2 por ciento cumple con más de 100 indicadores de calidad de la SEP, y se ubica en el nivel 5.
En contraste, el 10 por ciento cumple sólo con 26 de los indicadores y se ubica en el nivel 1.
"La SEP tiene una regulación blanda para garantizar la calidad de los servicios en estas instituciones", expresó Rodríguez.
Las IES, dijo, ofrecen un servicio público y eso amerita una supervisión estricta por parte de la autoridad educativa, tal como lo hace el sector Salud", destacó.
Rodrigo Guerra, secretario de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), lamentó que con el cambio de Administración se haya frenado el proceso que inició la SEP para supervisar la calidad en las instituciones de educación superior privadas.
"Entró la nueva Administración y, por alguna razón, este ejercicio en el que nosotros queríamos participar en su diseño, de manera más profunda, no se continuó", indicó.

 PIDEN MODIFICAR REGISTRO
La SEP inició a finales del sexenio pasado un primer ejercicio de autoevaluación de las instituciones de educación superior privadas con el Rvoe federal, para conocer si cumplían o no con los 133 indicadores de calidad.
Especialistas urgieron a la SEP a modificar los requisitos para otorgar el RVOE a instituciones privadas de educación superior a fin de asegurar la calidad de los servicios que prestan.
Para María Luisa Flores del Valle, directora de la Alianza para la Educación Superior, los procesos de calidad deben continuar para poder presumir que los servicios que se ofertan son buenos.
Roberto Rodríguez, investigador de la UNAM, dijo que es de preocuparse el hecho de que la mayoría de las universidades cumple sólo requisitos mínimos, según reveló el sistema de Aseguramiento de la Calidad que integró la SEP.
"Debe preocuparnos a todos, pero sobre todo a la SEP, que exista una educación superior privada que cumple sólo el requisito mínimo", manifestó.
"La SEP debería condicionar su autorización del Rvoe para mejorar", expresó.
El crecimiento exponencial de las IES privadas, no ha derivado en una mejor regulación para mejorar la calidad.
"El RVOE no es suficiente", acotó el especialista.
Perfil universitario
En México hay mil 264 instituciones de educación superior privadas con reconocimiento federal de validez. Aquí algunos datos:
· Lo profesores que laboran en las universidades privadas son contratados por horas
ALUMNOS
944,108 estudiantes
··Uno de cada tres jóvenes cursa educación superior en instituciones particulares.
··Las colegiaturas oscilan entre $25 mil 967 y $99 mil 322.
DOCENTES
89,931 maestros
··14% de los profesores son de tiempo completo.
··19% de los rectores tienen doctorado.
Fuente: Portal Aseguramiento de la Calidad de la Secretaría de Educación Pública.
Proyecciones
Nuevas instituciones de educación superior que prevé crear la SEP este sexenio:
69 Instituciones proyectadas
22 universidades tecnológicas
20 institutos tecnológicos
19 universidades politécnicas
4 universidades públicas federales
2 universidades interculturales
1 universidad de las artes
1 universidad de la tercera edad
30 extensiones para institutos tecnológicos ya existentes
INSTITUCIONES CREADAS EN EL SEXENIO PASADO:
140 Instituciones en el sexenio anterior
43 universidades tecnológicas
34 universidades politécnicas
23 institutos tecnológicos estatales
22 institutos tecnológicos federales
13 universidades públicas estatales, federales o interculturales
5 centros regionales de formación docente e nvestigación educativa
96 campus o extensiones

-Fin de la nota-

jueves, 16 de mayo de 2013

OTRA VEZ EL TEMA EDUCATIVO Y LA EVALUACION

Evaluación y otras cosas | Opinión | Luis F. Aguilar
Reforma | 15.mayo.2013
Hoy es Día del Maestro y seguramente miles de familias y localidades del país no encuentran buenas razones para festejarlo, molestas como están por el hecho injustificado de que numerosos maestros de los estados del Pacífico Sur de México han dejado sin clases por semanas o meses a sus hijos y a los niños de sus comunidades y han utilizado además el abandono de su responsabilidad educativa como arma de presión hacia los gobiernos para obtener mayores ventajas económicas y gremiales sin obligarse a un servicio educativo de superior calidad.
Mayo ha sido desde hace años el escenario de la lucha (¿gremial, partidaria, cívica...?) del magisterio frente al gobierno, pero este año su agitación es más violenta y transgresora, debido a su rechazo de la reforma educativa aprobada (reformas a los artículos 3 y 73 constitucionales) y, concretamente, su rechazo a la evaluación de la calidad de su desempeño educativo y a la relación que es justo establecer entre los resultados de su desempeño y su remuneración, puesto de trabajo, permanencia y promoción profesional. Esta exigencia no es arbitraria ni injusta ni antimagisterial. Injusto y absurdo es más bien pretender seguir cobrando e incrementando ingresos y facilidades de vida sin trabajar con los estándares de calidad que el servicio educativo público exige y que es obligación del gobierno exigir sin tibieza pues se trata de un derecho humano, del derecho de todo ser humano a la educación, que es el recurso fundamental para que puedan realizar sus proyectos de vida.
La novedad de la reforma del artículo 3 constitucional es precisamente la prescripción de que la educación "será de calidad" con todas las implicaciones que conlleva la afirmación. Es injustificado entonces que algunos maestros, entre el millón y medio de los maestros actuales, crean que tienen derecho a la seguridad y prosperidad económica sin la obligación de trabajar bien y ofrecer una enseñanza de calidad a la sociedad. El derecho a la educación será algo especulativo a menos que la educación sea de calidad, posibilite un aprendizaje relevante, y el gobierno pueda mostrar a padres y ciudadanos que el servicio de sus maestros (sus agentes) reúne los atributos de la calidad educativa y, para mostrarlo, si no quiere hablar demagógicamente o mentir, tendrá que realizar evaluaciones conforme a determinados estándares e indicadores que deberán ser consensuados, pero también mensurables y exigibles. No hay duda alguna sobre la importancia de la prescripción constitucional de dar forma a una educación de calidad, pero sí hay varias dudas en lo que refiere a su instrumentación, a la definición de la calidad educativa, al concepto de "buen maestro" y a los métodos de evaluación.
La movilización de los maestros en contra de la reforma ha levantado tal polvareda que la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) como "un organismo público autónomo" ha sido silenciosa y discreta, no obstante que representa un cambio en el proceso de gobernar y del administrar público, una "nueva gobernanza pública". Es prometedor que un Instituto con una Junta de Gobierno autónoma, integrada por ciudadanos expertos, se encargue nada menos que de "expedir los lineamientos a los que se sujetarán las autoridades federal y locales" en el asunto de la evaluación y de "emitir directrices... relacionadas con las decisiones tendientes a mejorar la calidad de la educación y su equidad como factor esencial en la búsqueda de la igualdad social". El INEE entra como autoridad clave en el terreno de la política pública educativa y social, a la manera del Banco de México en el campo de la política pública macroeconómica. Será conveniente hablar después de esto, que es algo que representa la futura forma de gobernar y administrar.
Por lo pronto, la Junta de Gobierno del INEE comienza a poner algunos puntos sobre las íes de la reforma educativa que en el discurso ha tenido el tono impositivo del viejo verticalismo gubernamental, justificado como rectoría del Estado y sustentado en un pacto partidario en las alturas. Son de apreciarse los primeros pronunciamientos del INEE sobre la equidad como "un componente sustancial de la calidad de la educación", el reconocimiento franco de la diversidad de las realidades sociales y educativas del país y, por tanto, la inteligente afirmación de que la evaluación no operará "como una fuerza homogeneizadora" con formatos estándares de evaluación, así como la afirmación de que "la evaluación por sí misma no mejora la calidad de la educación", una tesis tal vez disonante frente al boom de la evaluación como la llave de la eficacia gubernamental.
Los procesos de implementación y las evaluaciones de las políticas públicas no tienen por qué ser uniformes, porque las circunstancias educativas de las poblaciones a lo largo del país no son uniformes, a diferencia de la ejecución de las leyes, que debe ser homogénea, sin distingos contra los transgresores. El gobierno saldrá mal evaluado en eficacia y calidad directiva si es laxo en leyes y rígido en sus políticas y evaluaciones, como parece serlo.
-Fin del artículo-